Mostrando entradas con la etiqueta Recetas dulces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recetas dulces. Mostrar todas las entradas
sábado, 30 de marzo de 2013
Magdalenas de castaña con Nutella
Cada otoño-invierno me gusta preparar algún dulce con castañas, ya sé que van muy bien también como guarnición en un plato salado pero es que la repostería "castañil" me encanta. El año pasado preparé unos bizcochitos con chocolate y este año, aunque también lo llevan no está incorporado en la masa.
Este otoño pasado me he quedado con las ganas de salir por la sierra a coger las castañas que caen al suelo, que nos encanta, con coger una docenita ya nos venimos contentos a casa. Pero no me he atrevido con este tipo bombona de butano que tengo, requetembarazada con cero equilibrio y con mucho miedo de resbalarme. Así que he tenido que conformarme con disfrutar comiéndomelas.
Los INGREDIENTES para 12 magdalenas medianitas son:
200 gr. de puré de castañas sin azúcar,
150 gr. de azúcar moreno,
120 gr. de mantequilla o aceite de girasol,
1 cucharadita de ron negrita (también vale brandy),
150 gr. de harina,
1 cucharada de levadura,
1 huevo a temperatura ambiente,
1 pellizco de sal,
Nutella al gusto,
azúcar glas para decorar.
PREPARACIÓN:
En un cuenco amplio ponemos la clara del huevo con el poquito de sal y batimos con las varillas eléctricas hasta que quede como un merengue. Añadimos la yema, el puré de castañas, el azúcar, la mantequilla y el ron, seguimos batiendo hasta que se integren.
Agregamos ahora la harina y la levadura, volvemos a batir, quedará una masa no muy densa y esponjosa. Ya sólo queda volcarla en las cápsulas de papel, hornear a 185º unos 15 minutos y... ¡ya están hechas las magdalenas!
Para rellenarlas necesitáis un cuchillito (o un descorazonador de fruta), una cucharilla y algo de paciencia. Con el cuchillo he hecho unos huecos como veis en las fotos que luego he rellenado de Nutella con la cuchara, poniendo aproximadamente la mitad de cada una, las he vuelto a tapar con cuidado y, para que no se note el agujerito las he "nevado", espolvoreando azúcar glas tamizado por encima.
¡A comeeeeeeeeeeeeeeeer!
jueves, 14 de marzo de 2013
Pan de chocolate
Uff!! ¡¡Mucho tiempo sin usar la panificadora!! Tras unos meses en los que hemos cocinado básicamente con nuestra súpermegamaravillosa Thermomix ayer miré fijamente a mi pani y no me pude aguantar, ¡mañana mismo hago pan! Me dije. Y para este "re-estreno" he elegido algo nuevo, un pan dulce. No he preparado antes nada parecido y los panes que hemos hecho han sido los que habéis ido viendo, todos ellos de tipo salado.
Y no puede ser de otra manera, no puedo coger otro ingrediente, ¡tiene que ser de chocolate negro! :-) Para hacerlo me basé en una receta de "Comer con poco", aunque la cambié el tipo de harina. Los INGREDIENTES para una pieza de pan de 750 gr. aprox. son:
400 ml. de leche,
100 gr. de queso tipo Philadelphia,
1 cucharadita de sal,
1 cucharada sopera de azúcar moreno,
600 gr. de harina de repostería,
1 paquetito de levadura seca de panadería,
100 gr. de chocolate negro 72% picado a cuchillo,
1 caja de gotas de chocolate negro (he usado una del Lidl).
PREPARACIÓN PANIFICADORA:
Más sencillo es complicado, introducimos todos los ingredientes en la cubeta empezando siempre por los húmedos, tratando de que la sal y la levadura no se toquen. Para eso he puesto la sal como el primer ingrediente de los secos, y la levadura el último.
Introducimos la cubeta en la panificadora y seleccionamos el peso, el tueste deseado y el programa de pan dulce (el número 4). Cuando éste finalice lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
PREPARACIÓN TRADICIONAL:
Esto ya es más trabajoso, pero no más difícil. En un cuenco amplio colocamos los ingredientes en el mismo orden antes comentado, amasamos hasta que la masa tenga una apariencia como la que vemos en las primeras fotos, elástica y brillante. La tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar hasta que doble su volumen, tardará una hora y media aproximadamente. Si queréis acelerar el proceso sólo tenéis que meter el cuenco dentro del horno precalentado a 50 º.
Una vez la masa haya crecido la pasamos al molde deseado y la horneamos a unos 180º durante unos 50 minutos o una hora. Si os gusta la corteza crujiente meted en el horno medio vaso de agua.
Pasado este tiempo sacamos del molde y dejamos enfriar sobre la rejilla, igual que en el caso anterior.
Prometo que está riquísimo y nada empalagoso, es más, si queréis que el resultado sea realmente dulce debéis doblar la cantidad de azúcar moreno. Tal como nos ha salido a nosotros está estupendo para tomar solo pero también con queso de untar, o tostadito con mantequilla.
Si es que llevando chocolate no puede estar malo....
jueves, 25 de octubre de 2012
Brownie de chocolate negro, nueces y pistachos
Señoras y señores, estas son palabras mayores. Whole Kitchen en su propuesta dulce para el mes de octubre nos invitó a preparar un clásico estadounidense, ¡el brownie! Menuda idea, lo hemos pasado fatal con toda la casa oliendo a chocolate, pelando pistachos, oliendo a chocolate, triturando nueces, oliendo a chocolate... Uff!
Citando a un célebre torero, comerse este brownie ha sido, en dos palabras, im-presionante. Lo hemos compartido con mi pandilla de amigas y no quedó ni el papel, es más, Tano se despistó un momento y no se quedó sin su trozo de purito milagro.
Los INGREDIENTES para unas 12 personas son:
6 huevos,
2 tabletas de chocolate negro de cobertura (unos 400 gr.),
200 gr. de mantequilla sin sal,
200 gr. de azúcar,
150 gr. de harina de trigo especial repostería,
una pizca de sal,
2 puñados generosos de nueces peladas,
1 puñado de pistachos pelados,
6 pistachos más para decorar.
PREPARACIÓN:
Empezaremos trabajando con los frutos secos para lo que pelaremos todos los pistachos y 6 de ellos los trituraremos para espolvorearlos por encima del brownie casi al final del horneado. Los demás los machacamos un poco para que queden trozos grandes, y lo mismo haremos con las nueces. Los reservamos.
Seguidamente troceamos el chocolate y lo derretimos al baño maría junto a la mantequilla, removiendo lentamente para que se mezclen bien. Apartamos del fuego, añadimos el azúcar y removemos con varillas.
Después agregamos los huevos y volvemos a batir, unificando la crema. Ahora es el momento de echar la harina y los frutos secos reservados, pero ahora no tendremos que batir sino mezclar con movimientos lentos y envolventes con una espátula, sin llegar a crear una masa uniforme. Quedarán grumos y harina seca pero no importa, durante el horneado la masa terminará siendo una maravilla.
Forraremos un molde con papel de hornear y volcaremos en él la masa, hornearemos a 180º durante unos 20 ó 25 minutos pero ¡cuidado! vigiladlo porque el brownie no debe quedar seco sino jugoso, es posible que necesite algo menos de tiempo dependiendo del horno.
Cuando esté listo se espolvorea por encima con los pistachos triturados. El nuestro tenía que viajar así que sólo hemos sacado un trocito para que veáis el corte, aunque en la foto no se ve el emplatado final os aconsejamos que sirváis cada ración templadita y acompañada de helado de vainilla o una cucharada de crema fresca, sea como sea va a estar fantástico, eso seguro.
¡Saboreadlooooooooooooooooooooooooo!
sábado, 20 de octubre de 2012
¡Copas Danone!
¡Mi sueño cuando niña! Mi madre no nos compraba cuando pequeños demasiados dulces porque prefería que merendáramos fruta o un bocadillo. Cuando en nuestro frigorífico aparecía algún donuts, o un paquete de "círculo rojo", o yogures de chocolate mi hermano y yo montábamos una fiesta. Imaginaros cuando vimos nuestra primera Copa Danone o "Dalky" como también se les conocía. ¡Mamma mía!
Por eso yo he intentado fabricar uno casero para que sea más natural aunque engorde lo mismo y para poder ponerle una gran montaña de nata montada por encima.
Los INGREDIENTES para 6 Dalkys medianos son:
3 huevos,
150 gr. de chocolate negro de cobertura,
3 cucharadas de azúcar,
3-4 cucharadas generosas de maicena (según como os guste de espeso),
medio litro de leche,
pizca de sal,
1 vaso de nata líquida,
un bote enorme de nata montada ;-P
cacao puro en polvo sin azúcar para decorar.
PREPARACIÓN:
No creáis que es cosa difícil, es sencillo aunque lleva un poquito de tiempo. Empezamos derritiendo el chocolate al baño maría a fuego medio-bajo. Después en un cazo echamos todos los ingredientes, incluido el chocolate y con unas varillas manuales mezclamos todo mientras se calienta a fuego vivo durante unos 5 minutos.
Cuando la mezcla haya tomado temperatura bajamos un pelín el fuego y continuamos removiendo durante otros 5 minutos más. Pasado este tiempo añadimos la nata, mezclamos todo de nuevo y dejamos un par de minutos más a fuego bajo.
Disponemos la crema de chocolate en los recipientes que más nos gusten, cubrimos con papel transparente para que no se cree una capa más dura en la superficie que luego nos resulte desagradable, dejamos templar y metemos en el frigorífico unas horas. Si es de un día para otro mejor porque tomará más cuerpo.
Cuando los sirváis podéis ponerle un copete generoso de nata montada y espolvorear cacao en polvo por encima. Si vuestros invitados, o vosotros mismos, sois de naturaleza parecida a la nuestra, os hará falta colocar directamente el bote de nata en la mesa ¡repetir nata es el truco de este postre!
lunes, 24 de septiembre de 2012
Piononos de crema
Oooohhhhh yeah! Empiezan fuertes los retos dulces del curso 2012-2013. Whole Kitchen en su propuesta dulce para el mes de septiembre nos ha invitado a preparar un clásico, los piononos. ¡Y para mí son un postre para colocar en el podium de los postres! No sé qué medalla le daría pero estaría entre la plata y el bronce.... El oro siempre ha sido para el merengue.
Los mejores que yo he probado nunca, y a veces hacemos los aproximadamente 100 km. que nos separan de la pastelería expresamente, son los de Casa Rufino en Aracena. En dos palabras "im-presionantes". Merece la pena hacer el recorrido, esperar la cola y gastarse lo que cuestan, se merecen hasta el último céntimo. Claro, ya de camino hacemos un poco de senderismo, almorzamos en nuestro restaurante preferido alguna pieza de ibérico exquisita, y después de postre-merienda: piononos. Acompañados por un rico café.
Obviamente mis piononos parecen de otra galaxia a los de Rufino, aunque han quedado más que aceptables ¿eh? Y no ha quedado ninguno, buena cosa ¿no? :-)
Los INGREDIENTES para media docena han sido:
-Para la crema pastelera:
50 gr. de azúcar,
250 gr. de leche,
25 gr. de maicena,
2 huevos pequeños,
unas gotas de esencia de vainilla.
-Para el bizcocho genovés:
2 huevos:
60 gr. de azúcar,
60 gr. de harina de repostería,
1 cucharadita de azúcar vainillado,
1 pizca de sal.
-Para el almíbar:
1 vaso de agua,
azúcar blanca al gusto.
PREPARACIÓN:
Empecé haciendo la crema pastelera para que luego se enfriase mientras hacía el bizcocho, así no tendría que manipularla caliente. Así que comenzamos por batir todos los ingredientes y los ponemos en un cazo a fuego medio, que se vaya calentando pero con cuidado de que no hierva. No cesamos de remover con las varillas mientras. A los 10 minutos aproximadamente la crema estará lista, apartamos del fuego y reservamos.
Para elaborar el bizcocho colocamos en un cuenco amplio los huevos y el azúcar (blanco y vainillado) y batimos con las varillas eléctricas durante unos minutos hasta que se forme una crema espumosa de color blanquecino. Añadimos la harina y el poquitín de sal, mezclamos con las varillas manuales suavemente hasta que quede incorporada.
En un recipiente cuadrado para horno, ya engrasado y forrado con papel parafinado, vertimos la mezcla sin que levante apenas medio dedo (es importante que salga un bizcochito muy bajo y plano) y lo horneamos a 180º durante unos 10 minutos.
Mientras preparamos el almíbar, calentando el vaso de agua y añadiendo poco a poco cucharadas de azúcar hasta que llegue a un punto de dulzor que nos guste. Creo que yo he puesto 4 colmadas.
Cuando comencé el montaje creí que sería más complicado pero ha resultado finalmente mucho más sencillo de lo que pensaba. Sobre la plancha de bizcocho ya templado se han ido echando cucharadas de almíbar hasta que éste estaba empapado. Sobre él hemos dispuesto una capa generosa de crema pastelera y, con cuidado de que no se rompa, hemos ido enrollándolo hasta que nos ha quedado con la forma de un brazo de gitano.
Hemos cortado el rulo en trozos de un tamaño medianito y con una cuchara hemos ido poniendo más crema pastelera sobre ellos. Para finalizar se ha espolvoreado azúcar por encima y, con ayuda del maravilloso soplete que me trajeron sus majestades los Reyes Magos, los hemos quemado para que tomen ese aspecto que los hace tan apetecibles.
Repito, no son los de Casa Rufino, pero con diferencia son los piononos más buenos de toda mi casa. Jijijjijiji.....
martes, 18 de septiembre de 2012
Rooibos aromatizado con vainilla
Si habéis visto la entrada anterior os imaginaréis el cambio que van a experimentar nuestras vidas y, de momento, la alimentación en casa. Apartar de la dieta los alimentos crudos y poco hechos, reducir el consumo de azúcares refinados, controlar las grasas, fuera cafeína, etc. Bueno eso que siempre dicen a las embarazadas.
Por eso el tipo de comida que colgaremos en el blog también cambiará, empezando por ésta. Como no puedo brindar con alcohol ni con café he decidido celebrarlo en la red con una merienda dulce. Para eso he elegido una infusión de rooibos que no tiene cafeína (porque no es té) y aporta calcio, hierro, flúor, magnesio, zinc... Y es muy bueno para rendimiento digestivo, para la piel, los dientes y el sistema nervioso.
Para la aromatización necesité estos INGREDIENTES:
100 gr. de rooibos comprado en herboristería,
2 vainas de vainilla.
PREPARACIÓN:
Hace 15 días introduje en un frasco opaco, limpio y seco, la hierba con las vainas de vainilla, éstas con un corte longitudinal cada una. Lo tapé y lo reservé hasta hoy.
Hoy he calentado agua en un cazo hasta que ha llegado a hervir, entonces la he apartado y la he echado en la tetera, donde ya estaba listo el cestillo con el rooibos y en el fondo el azúcar. Yo dispongo una cucharada llena de hierba y una cucharadita de azúcar por persona, así queda lo suave y dulzón que nos gusta.
Dejo reposar apenas 5 minutos y sirvo en estos vasos preciosos de té que mi tía me regaló hace unos años. ¿A que la tetera es encantadora? La usamos mucho cuando preparamos el té moruno con hierbabuena, es nuestro preferido.
Lo hemos acompañados con unas rosquillas, que en mi pueblo se llaman "rosquitos", que ha hecho una vecina de mi abuela. No os podéis imaginar cómo son los dulces que prepara Salud, "La Salu" para mi abuelita. Magdalenas, bizcochos, bollitos, perrunillas, tartas de manzana... Todo está delicioso.
Juro solemnemente conseguir la receta, elaborarla y chivarosla, ¡me va a costar pero voy a intentarlo!
Con esta merienda queda inaugurada la temporada de dieta apta para embarazadas que os iré contando hasta la llegada del tercer miembro de nuestra pequeña familia. Una futura madre muy feliz se despide hasta la próxima entrada.
¡Ciao!
domingo, 2 de septiembre de 2012
Natillas de toffee
Obviamente no se puede empezar el curso sin un buen chute de azúcar, aunque no sea el ingrediente más saludable posible. Mañana es el día en el que nos incorporamos al trabajo, volverán las llamadas de teléfono, el sonido del despertador y los atascos, ¡necesitamos un aporte extra de energía!
Los INGREDIENTES que hemos utilizado para 4 raciones grandes son:
4 huevos,
500 gr. de leche Ideal (o leche evaporada),
120 gr. de azúcar moreno,
2 cucharadas de leche condensada,
unas gotas de esencia de vainilla,
1 cucharada sopera de maizena,
100 gr. de leche.
PREPARACIÓN:
En un recipiente mezclamos la leche Ideal y los huevos ya batidos, pasamos el resultado a un cazo amplio y añadimos el resto de los ingredientes, removemos y colocamos al fuego. Mantenemos a fuego fuerte mientras batimos sin cesar con las varillas sin dejar que llegue al punto de ebullición durante unos 8-9 minutos, si es necesario bajaremos el fuego un poco. La mezcla debe estar muy caliente durante la preparación pero sin llegar a hervir.
Pasados estos minutos apartamos del fuego y vertemos las natillas en recipientes individuales que dejaremos enfriar a temperatura ambiente. Más tarde las pasaremos al frigorífico donde terminarán de cuajar.
En el momento de servir podéis espolvorear semillas de vainilla por encima, o colocar pequeñas lascas de caramelos de toffee.
También podéis disponer las natillas en recipientes con tapa a rosca, ideales para llevar a casa de amigos o incluso para regalar. Con un pañito o un lazo bonito quedarán estupendos.... ¡Además de muy ricos! ;-)
lunes, 25 de junio de 2012
Charlota Malakoff de piña
Mes de junio. Durante los primeros días recibimos notificación sobre el reto mensual de Whole Kitchen. Entramos en el foro y leemos cuál es. Buscamos información en diferentes recetarios y en varios libros de cocina. Decidimos cómo queremos hacerla y cuál va a ser nuestro toque personal. ¡Y nos ponemos a trabajar!
Whole Kitchen nos propone como reto dulce de este mes un clásico francés, la "Tarta Charlotte" o "Charlota". Consiste en capas alternadas de bizcochos esponjados en licor, frutas variadas y una mousse o bavarois que se sirve fría, algo muuuuuuuuuy importante a estas alturas del año y en estas latitudes sureñas.
Llevábamos varios días con antojo de piña, natural por supuesto, así que nuestro ingrediente principal ya estaba decidido ¡un hurra para la piña! Los INGREDIENTES totales han sido sido:
mantequilla o aceite de girasol para engrasar el molde,
1/2 piña natural fileteada,
400 gr. de bizcochos de soletilla,
1 taza de Grand Marnier o de cualquier otro licor,
1 taza de agua,
500 ml. de nata para montar,
una pizca de sal,
80 gr. de almendras molidas,
1/2 taza de azúcar glas,
unas gotas de esencia de almendra,
almendras fileteadas para decorar.
PREPARACIÓN:
Lo primero es introducir en el congelar los utensilios que usaremos para montar la nata (cuenco amplio, varillas metálicas, brick de nata...), es esencial que estén muy fríos. Después engrasamos un molde hondo con la mantequilla fundida o con aceite de girasol suave. Cortamos los bizcochitos necesarios según la medida de las paredes del molde que hemos elegido y reservamos los demás para elaborar los distintos pisos.
En un cuenco grande preparamos la mezcla de licor y agua a partes iguales, en ella vamos empapando los bizcochos y disponiéndolos verticalmente bordeando las paredes. Después forramos el fondo siguiendo el mismo proceso.
Montamos la nata (con una pizca de sal para que se estabilice mejor) y luego le añadimos el azúcar, la esencia de almendras y las almendras molidas. Removemos con giros suaves y disponemos con cuidado un tercio de esta crema sobre la capa de bizcocho que ya teníamos en el molde.
Ahora ya podemos realizar el montaje de la tarta colocando las capas en este orden: bizcochitos emborrachados en licor, nata montada, piña fileteada, bizcochitos, nata, piña... Así hasta llegar al borde, finalizando con nata montada y decorando al final con la almendra fileteada. Reservaremos en el frigorífico hasta el momento de servir.
Para que la tarta quede en con cuerpo es importante que, tras cada piso de bizcochos, hagamos presión sobre la superficie apretando hacia abajo.
Nuestra Charlota Malakoff basada en una receta de "The Essential Dessert Cookbook" ha gustado mucho a todos los que la probaron, y eso no se me olvidará porque esta tarta fue la que sostuvo mis velas de cumpleaños, Y este cumpleaños no ha sido uno cualquiera, he dejado atrás un lustro intenso, pleno y feliz. ¿Qué me traerá el nuevo? :)
domingo, 3 de junio de 2012
Flan de naranja
¿Qué pasa cuando tratas de repetir una receta de flan 40 años más tarde? ¿Y si además mientras lo preparas estás de charla con tu nieta y su marido? Pues que hay que improvisar un poco y dejarse llevar por el momento.
Mi abuela es perfeccionista en la cocina y este flan de naranja que ella hacía cuando era joven no la ha dejado satisfecha, ella lo quiere per-fec-to. Para cualquier paladar está maravilloso pero para ella no ha sido suficiente, por eso vamos a incluir algunos consejos extra.
Los INGREDIENTES han sido:
5 huevos,
10 cucharadas soperas generosas de azúcar,
una taza de leche,
zumo de 5 naranjas (con la pulpa),
2 clavos de olor,
1 rama de canela,
1 buen puñado de piñones,
1 chorrito de nata líquida (opcional).
PREPARACIÓN:
En un cuenco batimos los 5 huevos con 5 cucharadas de azúcar hasta que se integren. Mientras, preparamos el caramelo calentando las otras 5 cucharadas de azúcar en un cazo a fuego lento sin añadir agua. Cuando esté listo lo echamos en el fondo del molde (si es de acero inoxidable, mejor) y dejamos que se enfríe.
La taza de leche fría con el poquito de nata la comenzamos a calentar con los clavos y la canela hasta que hierva, la dejamos en ebullición unos 4 minutos tras los que retiraremos los clavos. Dejamos que temple.
Continuamos exprimiendo las naranjas y, cuando obtengamos el zumo, lo unimos a la mezcla de huevos y azúcar, y también a la leche con canela. Con una batidora mezclamos todo, triturando así la pulpa de la naranja y la rama de canela. Colamos bien el resultado y lo volcamos en el molde, donde esperaba el caramelo.
Por último echamos por encima los piñones y giramos un poco con una cucharilla para que se repartan por todo el recipiente.
Precalentamos el horno a 180º y preparamos la bandeja para el baño maría, llenándola con un par de dedos de agua. Metemos dentro el flan hasta que cuaje, el nuestro ha estado cerca de una hora. Cuidado en este punto, no se os pase de cocción como a nosotros... Si es que no hay quien nos calle y se nos olvidó un poco lo que había en el horno.... Ups.
Después esperamos a que se enfríe, introducimos en el frigorífico y desmoldamos en el momento de servir.
Es un flan diferente y muy sabroso, merece la pena probarlo! Y os lo dice alguien que, con suerte, se habrá comido apenas un par de naranjas en toda su vida.... ¡Es que no me hacen mucha gracia! :)
Si queréis un sabor más intenso, mi abuelita aconseja suprimir la leche y la nata por más zumo, también os quedará con otra densidad. ¡Será como una naranja con forma de flan!
viernes, 25 de mayo de 2012
Pastel Cebra
¡Hey! Parecía fácil la receta de Whole Kitchen de este mes pero de eso ni hablar. La propuesta dulce para el mes de mayo era el Pastel Cebra, un dulce muy de moda últimamente y cuya peculiaridad no está en los ingredientes, ni en el molde, ni en la cocción... Lo que lo distingue es la manera en que la masa se dispone en el recipiente, alternando masa de bizcocho con masa con sabor chocolate, lo que provocará que el resultado quede a rayas. ¡Igualito que una cebra si es que te sale bien!
Confieso que nos ha costado más trabajo de lo que pensábamos y que, cuando terminó de hornearse nos quedamos mirando el pastel por fuera un poco temerosos de que por dentro todo se hubiera ido al traste. Me preguntó Tano:
_¿Tú que crees? Visto así no se aprecian rayas, ¿no?
_Pues la verdad es que no. ¿Cómo estará por dentro?
_No sé pero a ver si en vez de una cebra va a terminar siendo un guepardo, todo a manchas.
Seguíamos mirándola mientras se enfriaba, nos acercábamos más y analizábamos la superficie. Y todo porque éramos un par de inseguros impacientes por pillar el cuchillo y darle el primer corte. Le pregunto:
_Y si no ha salido bien, ¿qué hacemos? ¿Lo colgamos en el blog o no?
_¡Y por qué no! Seguro que habrá quien se solidarice con nuestro guepardo.
_Bueno vale, pero no si no sale bien esta vez probaremos de nuevo que ya me he picado con esta tarta.
Y aquí está nuestra cebra-guepardo, no ha quedado ideal pero algunas capas llegan a apreciarse. Tras analizar un poco lo que ha podido pasar nos decantamos por la posibilidad de que hayamos puesto exceso de cacao y que eso haya aumentado demasiado la densidad de las capas de chocolate. Por eso se han ido hacia abajo dejando en la parte superior el bizcocho de vainilla. ¿Estáis de acuerdo?
Eso sí, buena estaba un rato y nos comimos la cebra con sus rayas raras y todo. Los INGREDIENTES que utilizamos para un molde circular de medidas estándar son:
3 huevos XL,
150 gr. de azúcar,
30 gr. de azúcar vainillada,
250 gr. de harina,
1 sobre de levadura,
6 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar (poned dos menos para que no salga guepardo sino cebra)
200 ml. de nata líquida,
70 ml. de aceite de girasol suave,
unas gotas de esencia de vainilla,
1 pizca de sal fina,
azúcar glas para decorar.
PREPARACIÓN:
En un cuenco grande se baten con varillas eléctricas o con el brazo de Superman los huevos con el azúcar hasta que queden cremosos. Añadimos los ingredientes húmedos, aceite y nata, y batimos hasta que se integren. Después agregamos la harina, la levadura y el poquito de sal, continuamos batiendo hasta que la mezcla no tenga grumos.
Es el momento de separar la masa en dos partes iguales y, a una de ellas añadir el cacao y a la otra la esencia de vainilla. Batimos bien ambas para que se integren los sabores en cada mezcla.
Engrasamos entonces el molde con un poco de aceite vegetal y colocamos en el fondo papel sulfurizado y así luego podremos desmoldar nuestro pastel con facilidad. Con ayuda de dos cucharas soperas afrontamos el momento decisivo. ¿Listos?
En el centro del molde ponemos 2 cucharadas de masa de vainilla, movemos un pelín el molde para que se esparza suavemente y pasamos a poner 2 cucharadas de la masa de cacao en el centro de la anterior. Movemos otra vez con suavidad el molde y disponemos otras 2 cucharadas de masa de vainilla en el centro de la masa de cacao, continuamos haciéndolo de esta forma y vamos intercalando un par de cucharadas de cada masa hasta que ambas se terminen.
Por último horneamos el pastel a 180º unos 35 ó 40 minutos, esperamos algunos más para que se temple, desmoldamos y esperamos de nuevo a que se enfríe completamente sobre una rejilla.
¡Ya sólo os quedará cortarlo para comprobar qué tipo de animal de la sabana es al que más se parece! :-)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)